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miércoles, 5 de octubre de 2011

Loncheras Saludables: guerra a la obesidad

El estudio denominado Publicidad de alimentos para niños y su influencia en la obesidad infantil[1], fue realizado a niños entre 6 y 10 años a través de la aplicación de diversas técnicas de investigación como la observación directa y la realización de encuestas arrojó como resultado que más del 80% de los niños que fueron parte del estudio (100 niños de 6 a 10 años) eligió, de entre productos saludables y no saludables, alimentos chatarra (gaseosas, golosinas, galletas con grasas hidrogenadas, la cajita feliz de Mc Donalds, entre los más relevantes) frente a las frutas, jugos naturales u otros preparados en casa, demostrando la fuente influencia que ejerce la publicidad sobre el tipo de alimentación de los niños valiéndose de agresivas técnicas de marketing, el conocimiento del comportamiento de los niños, en especial los más pequeños porque carecen de conciencia y adolecen de incapacidad para darse cuenta de la intencionalidad del mensaje publicitario.  En ese sentido, su pasión por los superhéroes, las figuritas, los premios y los personajes de la televisión los induce a comer este tipo de productos sin considerar su valor nutricional.  Por ello, se puede determinar, como causa fundamental de la obesidad y el sobrepeso al desequilibrio existente entre la ingesta calórica y el consumo de estas por nuestro organismo cuando comemos más de lo necesario o cuando ingerimos alimentos que nos son necesarios.  De manera concluyente, señala que en la actualidad entre el 7% y el 12% de los niños menores de cinco años presentan exceso de peso u obesidad en nuestro país[2]
La fuerza principal de la publicidad se basa en la presentación de imágenes diversas cuya eficacia y características de color, sonido y movimiento permite su ingreso al subconsciente, es decir, mantiene su atención a través del uso de voces infantiles, de efectos de música y sonido, el cambio de narrador, tema o escena, y sobre todo, a través de la utilización de efectos especiales. Los hábitos alimenticios de los niños mayoritariamente están orientados hacia los alimentos poco saludables o llamados “chatarra”.
Desde el ámbito legal sería importante promover, a través del concurso del Poder Legislativo, una actualización jurídica y normativa en nuestro país que rija de manera adecuada el funcionamiento de los sistemas de comunicación sin que ello se confunda con la censura, dictando las normas necesarias para que se proteja a este sector de la sociedad de manera adecuada considerando sus características, vulnerabilidad, limitaciones y capacidades, para ello, se debe promover la modificación del Decreto Legislativo N° 1044 y N° 1045 de manera que se incorporen medidas concretas de protección a los niños menores de 7 años, recogiendo las normas básicas del derogado Decreto Legislativo N° 691, actualizándolas, complementándolas y colocándolas en el contexto y situación actual de manera que se conviertan en medidas de protección reales e integrales así como la modificación del código de ética publicitaria en el Perú buscando con ello no solo abordar aspectos referentes a los contenidos sino más bien buscando incluir un sistema de valores que rija los contenidos de la publicidad, considerando que la calidad y el compromiso, de cara a la promoción de valores, no está para nada reñido con el logro de objetivos económicos y comerciales.  Es imperativo que el Gobierno determine con claridad el papel que juega como ente regulador de la comunicación social, a través del Ministerio de Transportes y Comunicaciones; como responsable de la educación, a través del Ministerio de Educación y como promotor de la salud, a través del Ministerio de Salud.
Se debe promover la actualización del sector educación en temas relacionados con los medios de comunicación y la influencia que ejercen en la vida y en desarrollo de los niños menores de 7 años a fin de apoyar el trabajo que los padres realizan en casa como principales formadores e Incluir en la currícula escolar, en el curso de comunicación, temas relacionados de manera directa con programación y contenido de aquello que ven en la televisión en razón a su edad de manera que tengan la posibilidad de analizarlo y entenderlo de la mano de sus maestros. Y promover programas escolares que fomenten distintas actividades sociales, deportivas y recreativas para el uso adecuado del tiempo libre.
Es importante promover programas a nivel pre escolar y escolar de “loncheras saludables” explicando a los niños la importancia de una sana y adecuada alimentación y los efectos que ésta trae a su desarrollo físico y mental así como mantener hábitos de alimentación saludable, en especial, en los niños menores de 7 años, a través de la supervisión, de manera conjunta entre el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación de los kioscos o cafeterías instalados en las escuelas supervisando de manera directa sus contenidos, balanceándolos adecuadamente a fin de evitar el exceso de consumo de alimentos chatarra y la consecuente aparición de enfermedades como la obesidad infantil, el colesterol, la diabetes infantil y  las caries dentales.
Son los padres de familia quienes deben promover otras alternativas en lo que se refiere a actividades de recreación buscando que los niños eviten llevar, desde tan temprana edad, una vida sedentaria, frente a los televisores o sus computadoras de la misma forma que deben promover un tipo de alimentación mucho más sana y adecuada en los niños menores de 7 años, limitando, llevarlos a lugares de expendio de comida rápida a una o dos veces al mes e incluyendo en sus loncheras: frutas, jugos de fruta natural y otros alimentos preparados con ingredientes mucho más sanos como sándwiches caseros de pollo, queso, jamón, huevo, palta, lechuga o tomate, evitando así las loncheras “rápidas” plagadas de jugos artificiales, gaseosas, galletas, chocolates y otros alimentos para nada beneficiosos para su salud.
Hay que destacar la necesidad de que distintos sectores de nuestra sociedad, fomenten iniciativas que contrarresten o eliminen la influencia negativa de la televisión en los niños menores de 7 años, favoreciendo su uso con fines distintos, aprovechando su capacidad de ofrecer conocimientos y habilidades diversas a temprana edad, abordando el problema de manera integral con la participación coordinada de los sectores responsables de su protección (propietarios de medios de comunicación, productores, gobierno, escuela y padres de familia).
Necesitamos trabajar por una televisión con capacidad de autocrítica, buscando y encontrando alternativas a través de las cuales ofrecer mejores opciones sin renunciar por ello a lograr el cumplimiento de sus objetivos comerciales.


[1] Estudio realizado por la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios – ASPEC, realizado en el año 2007 en Lima y Callao, Pág. 1 - 45
[2] Según la Dra. Gloria Larrabure, Presidenta de la Asociación Peruana de Estudio de la Obesidad y Arterioesclerosis (APOA) y la Dra. Isabel Rojas, miembro fundadora de APOA.