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lunes, 16 de abril de 2012

Campañas globales, el uso del pattern

Normalmente, una estrategia global de marketing estandarizada define el uso de patterns, esto significa que la campaña está diseñada para un mercado en todo el mundo, pero puede ser adaptada para los mercados locales cuando sea necesario.  Una campaña global es una idea o concepto que se utiliza en todos los mercados mundiales en que la marca a la que apoya está presente o activa para lograr mejores y más eficientes resultados.  Una gran campaña global se basa en una gran idea que debe tener una resonancia profundamente humana en la cabeza y los corazones de su target.

En este contexto, se le llama pattern o patrón a una campaña publicitaria realizada en el exterior y adaptada o utilizada en nuestro medio que no significa necesariamente usarla o copiarla en su totalidad sino observar sus indicadores de pertenencia, sobre todo, si debe viajar a más de un país.  En este caso, las adaptaciones pueden aplicarse a su duración, musicalización, locución, textos o a través de la inclusión de alguna o algunas imágenes adicionales o de reemplazo.

Podemos identificar cuatro instancias en las que conviene usar una campaña global:
1.     Para apoyar marcas o productos como tecnología, moda, productos de consumo, marcas de servicios (mensajería, consultoría y financieros/ bancarios)
2.     Cuando la idea creativa está anclada en un “modelo” aspiracional, un personaje o una personalidad famosa. Ésta puede ser real o ficcional.
3.     Cuando la marca o producto tiene una sola forma de usarse y no es tan sensible a usos y costumbres particulares de un país o región.
4.     Cuando la campaña será comunicada utilizando medios globales o semi globales.

Existen factores que condicionan el éxito de la comunicación de un mensaje a nivel global: 1) que el producto tenga la misma finalidad en la cultura meta 2) que satisfaga las mismas necesidades 3) que responda a las mismas motivaciones de compra en el grupo objetivo 4) que llame la atención al mismo tipo de consumidores y 5) que apele a tradiciones culturales similares.

En el mundo de hoy, utilizar campañas globales de publicidad para crear y fortalecer el posicionamiento de mercado de una marca es una práctica común y acertada.  Los beneficios de hacerlo resultan de una mayor estandarización tanto de expectativas del consumidor como de productos.  Esto genera economías de escala, mayor eficiencia, menores costos de mercadeo y, por lo tanto, lleva a las empresas a una mayor rentabilidad. No todas las marcas supuestamente “globales” pueden utilizarlas. Ciertas categorías se prestan mucho más y existen limitaciones en cuanto a las culturas, usos y hábitos que en ocasiones pueden poner a la marca en aprietos al tratar de “forzar” una campaña global.  Existe un riesgo al forzar una campaña y querer aplicarla en un mercado para el que no fue diseñada.  Existen hábitos particulares de una región o país que son muy difíciles de cambiar o incluso alterar sensiblemente. Existen sabores y gustos locales que nunca podrán ser sustituidos,  diferencias culturales, fases de desarrollo económico, sistema político y legal, valores de los consumidores y estilos de vida e incluso la religión. Es necesario tener cuidado en no subestimar ni sobrestimar las reacciones nacionales, sobre todo en aspectos culturales o de identidad. 

La estandarización total se da cuando un anuncio o campaña es idéntico tanto en el uso de imagen, texto y o audio para anunciar los productos en cuestión.  La estandarización parcial se da cuando un anuncio o campaña mantiene mantienen alguno de sus elementos como el eslogan inalterado. En nuestro medio tenemos el ejemplo de la marca de automóviles VW con su slogan “dass auto”, que naturalmente está en alemán. La razón de mantenerlo obedece, en este caso, a una decisión por parte del anunciante para potenciar la imagen unitaria y porque su pronunciación no reviste mayor dificultad.

En este comerical se ha aplicado la estandarización parcial ya que se trata de un spot producido para el mercado nacional pero en el que se hace uso del slogan en el idioma original: Alemán ("dass auto")  

Existe una serie de marcas conocidas que recurren a algún tipo de estandarización como Absolut, Adidas, Nike, Boss, Calvin Klein, Diesel, Levi Strauss, Mango, Puma, Sisley, Sketchers, Swatch, United Colors of Benetton y Volkswagen entre otros.
Este es el spot de la marca Sketchers, ejemplo de estandarización total. La pauta fue transmitida a través de televisión por cable.  
En otros ejemplos podemos mencionar las campañas de detergente Ariel o crema dental Colgate, que se desarrollan para el mercado latinoamericano, para países como Colombia o México y que, pueden o no, dependiendo del análisis de los factores previamente mencionados, sufrir adaptaciones totales o parciales.

En el caso de crema dental Colgate se aprecia estandarización parciales aplicada al audio,  para el mercado mexicano y mercado colombiano y utilizados en mercados como el peruano.

Marcas como Coca-Cola cambiaron su estrategia a partir del año 2,005 para recortar sus gastos en publicidad y decidieron hacer uso de las estrategias globales utilizando para ello patterns para reducir los niveles de inversión publicitaria utilizando mayor cantidad de campañas globales, reemplazando las acciones locales que se realizan en mercados menores.

Coca-Cola tiene en al aire una campaña denominada “todos fuimos héroes alguna vez”, con la cual, de manera entrañable, invita a recordar el superhéroe que todos llevamos dentro, ese que alguna vez voló a través del carro o del sofá y como parte de ese recuerdo nos tiene una segunda invitación volver a ser súper héroes con pequeñas acciones que podemos llevar a cabo y de las cuales seguramente lograremos un mundo mejor. Como podemos ver en este caso, los valores son universales y por tanto, válidos y aplicables en cualquier medio.



Fuentes:
Elaboración propia.
Campañas globales en una estrategia global de marketing, Rodolfo Rubio Etcharren Presidente y Director Ejecutivo, Leo Burnett Group, México.
La publicidad a nivel internacional: estrategias, condicionantes y límites,
Juan Manuel Corbacho Valencia, Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación,  Universidad de Vigo, España.

viernes, 13 de abril de 2012

Revisando contenidos

Quise escribir este post no con el ánimo de la crítica mala onda o destructiva sino con el afán de compartir mis puntos de vista con aquellos que me hacen favor de leerme y como siempre, esperando intercambiar opiniones. En esta oportunidad, quise analizar el último spot de televisión del Diario El Comercio para el coleccionable “Furia de la Naturaleza”, desarrollado por la agencia Farenheit cuyo Director General es el colega Alberto Goachet que estoy segura tomará este comentario de la mejor manera.

Si han tenido la oportunidad de escuchar con detenimiento el diálogo que se desarrolla se trata de un papá, una mamá y un hijo conversando en la sala de la casa. El hijo les cuenta que en el colegio se realizó un simulacro, la mamá responde, ¿simu que?, el niño responde “lacro”.  Es más que claro darse cuenta que, en ese punto, la mamá no sabe que es un simulacro.  Acto seguido, el papá le cuenta que en su oficina también se realizó uno, la mamá dice ¿y bajaste? El papá responde, ¿para que? Ni que me fuera a caer algo encima.

Si el objetivo es demostrar los perjuicios de la desinformación en este tipo de situaciones y al escuchar el audio comprobamos que la mamá no sabe que es un simulacro ¿cómo es que en el diálogo siguiente si sabe que es y que en el desarrollo de uno hay que bajar? 

Pueden decirme quizá que es un recurso pero si nos apegamos de manera estricta a la lógica y la coherencia en ese segmento del guión creo que no la tiene. De hecho, hay una versión que circula editada, donde se elimina el fragmento donde la mamá dice ¿simu que? ¿Será acaso una simple coincidencia? Yo creo que no, pero lo que está claro es que, en su momento, ni la agencia ni el cliente se dieron cuenta y si lo hicieron, quizá consideraron que nadie repararía en un tema tan irrelevante.  Puede ser pero yo me di cuenta de algo que para mí es un error y por eso lo comparto con ustedes sin perder el respeto al equipo de trabajo de la agencia. Hasta al mejor cazador se le va la liebre.  Comparto también el spot original, saquen sus propias conclusiones.


   

jueves, 12 de abril de 2012

Lo que un buen director de cuentas debe hacer

El Director de Cuentas, también conocido como Director de Servicio al Cliente de una agencia de publicidad tiene la función de elaborar las estrategias de comunicación controlando siempre los procesos y de organizar y dirigir todas aquellas actividades que están orientadas a satisfacer las necesidades de los clientes y su objetivo principal es velar porque los clientes se encuentren satisfechos con el trabajo de la agencia así como con los resultados obtenidos gracias al trabajo que realizan todos los miembros del equipo.    

“Su negocio es el negocio de su cliente” decía David Ogilvy, de quien hemos hablado en extenso en anteriores posts. Es importante saber tanto como el cliente del producto o servicio para ganarse el su respeto y simpatía. 

En líneas generales deberá:

1.     Mantener bien orientadas las cuentas de sus clientes,  un error no se enmienda ni con el más brillante comercial. 
2.     Respetar y hacer quedar bien al cliente, dentro y fuera de la empresa.
3.     Anticiparse a sus clientes manteniendo siempre la iniciativa y resolviendo problemas con rapidez.
4.     Mantenerse ajeno a la política interna del cliente evitando tomar partido en problemas internos.
5.     Ser muy responsable, destinando el tiempo necesario a cada uno de sus clientes y evitando improvisar.
6.     Mantenerse siempre al tanto de lo que sucede en el mercado con los productos o servicios de sus clientes evitando confiar en data de fuentes secundarias,
7.     Mantener a la agencia informada e integrada a las cuentas, estimulando siempre a los miembros de su equipo y exigiéndoles un buen trabajo, delegando y evitando abarcarlo todo.
8.      Establecer una corriente de confianza con el equipo creativo.
9.      Ser un buen vendedor ya que deberá vender sus ideas o puntos de vista. El cliente no aceptará ideas que no estén sólidamente estructuradas sobre bases firmes.
10.    Comunicarse apropiadamente, si las ideas no están claras el lenguaje será confuso, para evitarlo, deberla ser capaz de escribir y realizar una buena presentación: breve, concisa y concreta.
11.    Presentar las recomendaciones de la agencia con claridad y convicción, hablando en nombre de la agencia y por ello, dejando claro que las recomendaciones son de la agencia. 

miércoles, 11 de abril de 2012

La importancia del análisis de la situación en publicidad


Un análisis adecuado de la situación debe contemplar aspectos relevantes acerca del producto, el consumidor, la promoción, la publicidad, la distribución, el precio, la competencia. La mayor parte de los esquemas de preparación de una campaña publicitaria inician con el análisis de la situación y de no tener clara su relevancia tendrá como resultado una estrategia creativa y un análisis de medios que no sea lo suficientemente eficaz y no esté orientado a solucionar los problemas de comunicación. Una correcta estrategia de comunicación parte de un análisis de la situación tanto externa como interna. Un buen análisis de la situación debe buscar respuestas desde la óptica del consumidor.

Hay que definir el significado del precio de nuestro producto en el presupuesto familiar e identificar que otras alternativas (competencia directa e indirecta) tiene el comprador. Es importante analizar cuales son los atributos del producto que puedan resultar más relevantes para el cliente potencial. En el caso de la publicidad como variable del análisis de la situación deberá definir, entre otros temas de interés, si hay que mantener a los usuarios actuales o salir en busca de los usuarios de la competencia, si hay que incrementar las ventas o evitar que estas sigan disminuyendo, si aumentar la frecuencia de compra o si ganará nuevos usuarios o se buscarán nuevos usos para el producto.

Estas y otras preguntas son respondidas tanto a través de la investigación cualitativa y cuantitativa que el cliente haya efectuado como de la experiencia del equipo de la agencia que permiten encausar las estrategias de comunicación de manera adecuada. La publicidad ayudará a vender más y para ello necesita respuestas a preguntas elementales como ¿Qué vendemos? ¿Dónde vendemos? ¿A quién vendemos? Esas son las respuestas que proporcionará un exhaustivo y completo análisis de la situación y para ello se requiere del aporte de la psicología, de la sociología y en general de las ciencias de la comunicación y del estudio del comportamiento humano.   

martes, 10 de abril de 2012

Calidad con Calidez


Mi relación con lo que hoy es Essalud (antes IPSS – SSP) es bastante cercana.  Mi madre trabajó en la institución por 27 años.  Su trabajo se desarrollaba de manera directa con médicos y pacientes ya que era Jefe de Oficina de Comisiones Médicas Evaluadoras (por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de las Leyes 18846 y 1990) donde se definían los tipos de incapacidad y/o invalidez (temporal o permanente) de los asegurados para determinar, de la misma forma, pensiones temporales o permanentes.

Durante las vacaciones escolares acompañaba a mi mamá a su trabajo lo que incluía ir tanto al Hospital Obrero como al empleado (así se llamaban antes). Con el pasar de los años he tenido la oportunidad de acudir a los hospitales de Essalud, concretamente al Hospital Almenara y el Hospital Rebagliati. Este último se ha hecho merecedor, a mi juicio, de la medalla a la inhumanidad, al mal trato y a la peor calidad en el servicio posible.

La gente que labora en este nosocomio debería tener claro que la razón por la cual las personas acuden a un hospital es porque están enfermas, porque se sienten mal, porque necesitan atención o tratamiento y no por hacer turismo o porque no tienen nada mejor que hacer que ser peloteados día tras día o porque sienten un placer inexplicable haciendo colas kilométricas porque en su casa se aburren. Lo segundo que deberían entender es que mucha de la gente que intenta atenderse ahí lo hace porque no tiene los recursos para hacerlo en una clínica o un consultorio particular y claro, para eso aportaron durante toda su vida, para acceder a sus servicios en el momento que lo necesiten.

La otra característica de la cual se valen para ejercer este infame maltrato es, porque no decirlo, la ignorancia.  Muchos de los pacientes que en su mayoría oscilan entre los 55 y 85 años son personas que provienen de estratos que no tuvieron la oportunidad de recibir educación superior y por ello, debieron trabajar en construcción civil, como empleados en distintas ramas en la administración pública o en albañilería, carpintería, pesca, industria y los más diversos oficios.

Llegar a una ventanilla para solicitar información puede convertirse en una especie de tortura china.  Los recibe una persona con expresión de fastidio y hasta incluso de enojo, que ni siquiera devuelve el saludo, que no los ve a los ojos, que no vocaliza y habla entre dientes y que se limita a dar un “tarascón” como respuesta de la manera más resumida y poco entendible. Tal “cachetada” da muchas veces como resultado pacientes que se quedan asombrados y callados y que simplemente salen de la fila para empezar a deambular por los pasadizos, tratado de ordenar sus ideas para saber que es lo que harán.  Muchos de ellos solo atinan a retirarse para regresar al día siguiente, a las 5 de la mañana, a pasar por el mismo calvario.  

Mi madre llevaba un gafete en el pecho que decía: “mi función es servir a la comunidad” y créanme, no digo esto porque se trate de mi mamá pero ella era el ejemplo de lo que un servidor público debía ser porque a pesar de lo que estuviera sucediendo o los problemas que pudiera tener, siempre tenía un “buenos días” o “buenas tardes” y la disposición para recibir, explicar, atender, orientar y calificar a los asegurados, ofreciéndoles un servicio de calidad con calidez. ¿Acaso se trata de un favor?  ¿Acaso hay que ser de Marte para hacer las cosas como se debe? Claro que no, solo hay que entender que se trata con personas, generalmente adultos mayores, con problemas de salud, de audición, de comprensión, con problemas de memoria, de incontinencia, de equilibrio y que ninguno de esos problemas les hace perder su dignidad.

Hablar de la zona de emergencia es mucho peor aún porque el espectáculo es más triste todavía.  Camillas en los pasadizos con enfermos desnudos solo tapados con una pequeña sábana a la vista y paciencia de todas las personas que transitan por el area, empleados,  pacientes y visitantes y si no mueren de lo que padecen, lo harán de vergüenza o de pulmonía por los chiflones que en esa zona corren o por la forma como se les expone de la manera más desconsiderada y miserable.  Que importa si van con el riñón o el corazón prácticamente en la mano: ¡¡siéntese y espere!! Con mucha suerte y a cambio de una propina a los efectivos de seguridad privada consiguen una silla de ruedas para que el pobre paciente no tenga que, además de todo, esperar de pié.

Pero el trato, que además de pésimo, es otra forma de discriminación, dependerá mucho de la capacidad del paciente para responder, de la pinta, del conocimiento del sistema (en el caso de los ex trabajadores), de la capacidad que tenga para hacer valer sus derechos, en otras palabras, de cuanto más que quien lo atiende pueda levantar la voz.

Sería fantástico que el personal entienda e interiorice no solo que deben cumplir su labor como deben sino visualicen el hecho que en algún punto de sus vidas les tocará a ellos estar del otro lado de las ventanillas de atención al asegurado, de las colas, de emergencia y será entonces cuando comprendan y vivan en carne propia lo que se siente que no te tengan paciencia, el ser maltratado, gritado y humillado solo por pedir un servicio al cual tienen todo el derecho.  Se trata con personas, con seres humanos y como tales se les debe atender.  Parece que las autoridades de Essalud adolecen de falta de humanidad y de comprensión de lo que significa atención a los pacientes y de lo que al interior de sus locales ocurre.  Cada vez que tienen pantalla se ufanan dando a conocer la mejora en los servicios. Yo me pregunto ¿Cuáles mejoras? Bien dice el dicho: "no hay peor ciego que el que no quiere ver".

Un servicio de calidad con calidez podría mejorar la actitud que el público tiene frente una institución como Essalud. No hay que escarbar mucho para ver que no hay nada de amor a la camiseta o ganas de hacer las cosas bien. Actitud, Responsabilidad, Principios y Servicio. Son ellos los responsables de ofrecer un servicio de calidad con calidez a sus clientes, en este caso, a los asegurados como parte una filosofía de trabajo de la organización y como parte de sus valores institucionales.

lunes, 9 de abril de 2012

TOLERANCIA


El diccionario de la Real Academia Española define a la tolerancia como la acción y efecto de tolerar, el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.  Debo decir que, de manera personal, la palabra tolerancia no me gusta. Aplicada a personas me suena así “te tolero” = te soporto pero nada más, mantén tu distancia, mantente a raya, no oses ir más allá porque mi grado de aceptación es el mínimo necesario, incluso puedo decirte que te tolero pero mi cara posiblemente dirá lo contrario.

Para mí, el hecho de no pensar o creer en lo mismo debería ser solo cuestión de aplicar el respeto y punto, no la tolerancia pero si el respeto.  Puede que no tengamos el mismo norte político, religioso, los mismos valores y que incluso seamos hinchas de equipos totalmente separados pero no por eso debo negar o renegar contra tu preferencia política, sexual, religiosa, contra tus valores o incluso contra tu equipo de fútbol porque siento que de alguna manera es también una manera de discriminar.   

Puede que, en escancia, el concepto de tolerancia sea todo eso y más pero no es así como la percibo, no es así como me suena cuando la usan, no es lo que su lenguaje corporal o verbal transmite y probablemente sea eso lo que no me termina de cuajar.  Para mí no es relevante si una persona con la que tengo cierto nivel de cercanía es distinta a mí en cualquiera de las variables posibles, la que fuera. Trato de rescatar de esas diferencias aquello que nos une, que nos acerca porque siento que en la discrepancia está lo rico de la vida, de las relaciones, de las amistades, de los círculos que frecuentas. 

La tolerancia debería ser, de verdad, esa capacidad de escuchar, aceptar y respetar a los demás y a sus distintas formas de entender la vida sin que ello, de manera alguna, atente contra mis propias creencias, mis propios valores y mi propia manera de ver y vivir la vida, sin transgredirlos, es un camino de dos vías. Me queda claro también que jamás incorporaría en esta reflexión a un tema tan repudiable como el racismo, a ese si que "no lo tolero", no lo soporto, lo rechazo abierta y completamente.     


martes, 3 de abril de 2012

Jesús María, mi distrito


Nací en la Clínica Hogar de la Madre, de manera que, según lo indica mi partida, soy miraflorina.  Nunca viví en Miraflores y luego de pasar por varios lugares de residencia, mi mamá compró un departamento en Jesús María en el que hasta hoy vivimos.  Llegamos  en las vacaciones de 1978, antes de cumplir los ocho años y de empezar en un nuevo colegio.

Mis recuerdos de niña son por supuesto los mejores, aquí conocí a la gran mayoría de mis amigos y amigas, aquí crecí, aquí me divertí de lo lindo montando bici o patinando en “la unidad” o en “la Resi”.  Eventualmente íbamos al Campo de Marte que por esos tiempos estaba muy descuidado, sucio y lleno de ratas, las áreas verdes eran prácticamente inexistentes, había muchos terrales gracias a los cuales, aprendí a montar bici sin manos en la Monark de paseo de mi sobrina Loana. Allí jugábamos baseball y fútbol porque si, fui una gran jugadora de ambos deportes.

Con el pasar de los años empecé a apreciar otros detalles del distrito que, mientras crecía eran irrelevantes porque simplemente no pensaba en ellos como el mantenimiento áreas verdes, la limpieza, la seguridad, la iluminación, el mantenimiento de pistas y veredas entre otros muchos detalles que, desde hace unos años, me parecen no solo importantes sino imprescindibles para poder vivir bien en un entorno seguro, saludable y adecuado, ese en el que todos esperamos poder vivir, no solo porque pagamos nuestros impuestos municipales sino porque es lo que toda persona quiere para sí misma y sus familias y para eso, tratamos de elegir a las autoridades correctas, a aquellas que como nosotros, tengan deseos de vivir de la misma forma.

Con el pasar de los años, el distrito tuvo distintos alcaldes. De los que yo recuerdo y en ese orden: David Valenza Quiroga, Francisca “Paquita” Izquierdo Negrón, Carlos Alberto Bringas Claeyssen y finalmente, el actual alcalde de Jesús María, Enrique Occrospoma Pella.  Puedo recordar con total claridad que el primero en mención, aparte de cobrar de forma desesperada los arbitrios, nada hizo por la mejora del distrito.  Puedo recordar también que a “Paquita” le debemos la recuperación del Campo de Marte en su condición de pulmón del distrito y de la ciudad para lo cual, entre otras cosas, tuvieron que enrejarlo y es que toda la gente no es tan civilizada pues.

Esta recuperación se sumó al retiro de los ambulantes que habían invadido la vía pública en las inmediaciones del mercado del distrito promoviendo su formalización, además de eso, el sembrado de árboles, la incorporación de áreas verdes, la mejora de pistas y veredas entre otras acciones que recuerdo.  El trabajo lo continuó Carlos Bringas que trabajó en estos temas así como en asuntos de seguridad, iluminación, etc.  Por supuesto, el distrito no era perfecto, no creo que alguno lo sea, ni siquiera San Isidro, La Molina u otros con mayores recursos que les permiten brindar mejores servicios a sus residentes pero en líneas generales la cosa andaba más o menos bien.

En los últimos años hemos retrocedido como el cangrejo.  El Campo de Marte va camino a convertirse en un muladar, con jardines secos, descuidados y llenos de basura.  Por alguna razón que nadie entiende el alcalde decidió retirar el enrejado perimétrico que lo mantenía en condiciones óptimas y no solo lo hizo con el Campo de Marte sino con todos los parques relevantes del distrito.  Quizá el aspire a que la cultura de los habitantes del distritos y de los que transitan en él alcance niveles de otros distritos mas organizados pero lamentablemente esa no es la realidad.  El Campo de Marte es lugar de reunión no de los residentes, que cada mañana salen a hacer deporte o a pasear a sus mascotas sino de personas de otros distritos aledaños que le dan otros usos y que poco o nada les importa el distrito ajeno o el ornato o la limpieza o el mantenimiento de áreas verdes.

Una de las cosas más curiosas es que en el Campo de Marte hay tres efectivos de Serenazgo, el primero, en moto, supuestamente pasea las inmediaciones del parque pero si lo buscan es probablemente que lo encuentren conversando con sus amigos en la zona de juegos infantiles.  Los otros dos están parados como estatuas en el monumento a los caídos que se ubica en la zona central del parque y protegen “el monumento” y el jardín perimetral.  Tengo idea que el alcalde teme que se puedan robar un monumento de varias toneladas de concreto y cemento.

No existe ningún tipo de ordenanza municipal clara o de difusión pública y que sobre todo se haga cumplir en temas de tenencia de mascotas peligrosa, léase colocarles bozal y sacarlas con correa al sacarlas a pasear y sobre el recojo de los desechos que estas producen.  Si alguna vez paseaste, manejas bicicleta, patinas o sales a correr tendrás que ir siempre mirando hacia abajo, esquivando los regalos que están por doquier. La gente hace lo que quiere porque no hay quien ponga orden.

Otro problema es el control de los recicladores quienes noche a noche convierten el distrito en un muladar, rompiendo las bolsas de basura en busca de materiales reciclables. A ellos poco les interesa dejar todo regado y hecho un verdadero basurero.  Ni que decir respecto a la tranquilidad pública.  Es fácil llamar al Serenazgo lo difícil es que llegue a tiempo y si llega, que intervenga.  Se limitan a observar y no mueven un dedo para hacer respetar los derechos de los vecinos que lo único que quieren es vivir en paz y que su derecho a la tranquilidad de respete.

La iluminación de la vía pública es prácticamente inexistente y gracias a ella, grupos de muchachos de otros distritos como Breña e incluso Jesús María pueden fumar marihuana, hacer escándalo y consumir bebidas alcohólicas en la vía pública, generar peleas con otros grupos de muchachos o, en el colmo de la idiotez, pasar con un encendedor tratando de ver que podrían incendiar con él. Mientras tanto el Serenazgo brilla por su ausencia y cuando está no hace nada.  

Hablar del cuidado de áreas verdes es como hablar por gusto. Los camiones de riego municipal, cuando pasan, lo hacen cada diez días.  Se imaginarán que en tiempos en verano es fatal para los pocos jardines que subsisten y que ahora están quemados o secos. No voy a hablar de la calidad del agua color chocolate con las que se “riegan los jardines”, para que, no quiero quitarles las ganas de comer por los próximos meses.  Aquí las cosas andan patas para arriba, a muchos nos indigna pero a nuestras autoridades no les interesa ni nuestra indignación ni nada.   

Yo no nací en Jesús María pero vivo aquí hace casi 34 años y quiero al distrito en el que he vivido casi toda mi vida.  Quisiera que sus autoridades le dieran importancia a la opinión de los vecinos, quisiera que aceptaran las críticas constructivas y las sugerencias, me gustaría que todos pudiéramos opinar sin necesidad de ser admitidos previamente en su página de facebook o que respondieran las menciones en twitter. 

Quisiera tener un alcalde que sea de aquí, que haya nacido aquí o vivido toda su vida aquí, de lo contrario ¿cómo le importaría? ¿Por qué le dolería ver al distrito convertirse en cualquier cosa menos en modelo? Quisiera que la opinión del vecino importara, valiera, pesara y fuera tomada en cuenta, no para aprobar presupuestos participativos de los que solo saben sus allegados o para favorecer a sus argollas sino para que todos juntos trabajemos por un mejor lugar para vivir.